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miércoles, 11 de octubre de 2017

Kinesiología con enfoque holístico

Ante todo me gustaría agradecer que se me haya invitado a formar parte de este bienintencionado proyecto cuya meta es buscar un incremento de la conciencia del público que se encuentre con este material y generar puentes entre todos los individuos e instituciones que tengan como meta mejorarla sociedad en que vivimos a través de diferentes disciplinas.

Y quisiera arrancar mi primer artículo informativo formulando una sencilla pregunta como Kinesiólogo… ¿Qué es lo más importante que debe tener en cuenta cualquier profesional que se dedica a servir a otras personas? La respuesta a mi criterio es una sola…querer ayudar al paciente o eventual cliente a recuperar su estado de salud, con eficiencia y eficaciavaliéndose para ello de cuanta herramienta se encuentre a su alcance buscando constantemente nuevas opciones (lo que no siempre será sinónimo de terapias o técnicas modernas) aplicando un juicio basado en la intención firme de hacer siempre el bien.

En esta misión también debemos ser constantes en cuidar de nuestra humildad como cualidad fundamental y saber reconocer aquellos casos cuya resolución escape a nuestras habilidades del momento. Así seremos capaces de trabajar interdisciplinariamente y derivar (llegado el caso) a algún colega teniendo siempre en mente que somos simples SERVIDORES y que debemos agradecer siempre la confianza de aquellos que circunstancialmente se han entregado a nuestras manos.



Las artes marciales y los diversos sistemas de movimiento

En este artículo y en los consecutivos se irá buscando acercar al lector a través de ejemplos simples y claros los diversos sistemas de entrenamiento y como pueden favorecer a una mejor constitución física, espiritual y mental.

EL BIENESTAR   
                                  
¿No es acaso lo que todos buscamos?

Por esta razón me parece clave iniciar mi primer artículo definiendo de acuerdo a nuestra filosofía este concepto tan importante.

Estar bien…¿Cómo y para qué?

Al “como” podríamos resumirlo en una sola palabra: EXPRESÁNDONOS

Y al “para qué” lo defino en una simple frase: Para poder SER.

Amalgamar estas dos “palabritas”  nos permite alcanzar nuestro PROPÓSITO DE VIDA.

El propósito es lo que nos da fuerza y nos mantiene motivados a pesar de cualquier obstáculo.

Ahora vamos a la pregunta que puede estar formulándose el lector en este momento: “¿Qué tiene que ver todo lo anterior con la práctica kinesiológica?”.

La respuesta a esta pregunta según mi experiencia personal es: solo estando bien integrados cuerpo-mente y espíritu la persona se encuentra saludable.

Debido a esto es que luego de aplicar mi tratamiento kinesiológico a los pacientes y o clientes (que en mi caso es exclusivamente a través de técnicas manuales) les recomiendo a TODOS sin miedo a equivocarme que comiencen en algún momento a practicar Chi Kung o Tai Chi Chuan para que lenta y progresivamente logren mejorar todos sus capacidades y reestablezcan de manera eficaz su armonía física.


Por: Elías Baez  (Kinesiólogo)

viernes, 6 de octubre de 2017

Importancia de una alimentación saludable

En primer lugar es importante resaltar la diferencia entre “alimentación” y “nutrición”. El  primer término hace referencia a la ingesta de alimentos, sin discriminar el contenido nutritivo del mismo.

Cuando hablamos de nutrición hacemos referencia a un proceso más específico que se evidencia a través de la ingesta de alimentos y supone la incorporación de nutrientes necesarios para un óptimo desarrollo psicofísico.


Esta diferencia entre alimentación y nutrición se profundiza  cuando la alimentación es deficiente o poco saludable, basada en alimentos que contienen altas cantidades de sustancias químicas, como colorantes, saborizantes, aromatizantes, etc.

El cuerpo humano, para poder desarrollarse correctamente, necesita del suministro adecuado de agua, vitaminas, proteínas, lípidos, glúcidos y minerales. Cada uno de estos grupos cumple funciones específicas irremplazables.


En relación a la composición y 
estructura física del cuerpo, los Glúcidos, antiguamente conocidos como azúcares y carbohidratos, tienen asignada una función principalmente energética y de reserva, aportando 4 cal/g. Aunque también algunos azúcares son fundamentales en la constitución celular. 
En el caso de Proteínas la función más destacada es la plástica, ya que son las principales involucradas en la construcción de todo tipo de tejidos en el cuerpo. Aportan 4 cal/g.
Por otro lado encontramos los Lípidos cuya función más difundida es la calorífica, con un aporte de 9 cal/g, pero que también cumplen una función muy específica en la regulación térmica, el transporte de vitaminas lipofílicas y en la protección de los órganos internos.
En relación al metabolismo y normal funcionamiento del cuerpo se ven involucrados Minerales, Vitaminas y Oligoelementos, con funciones complejas y diversas.
Observamos la importancia de incorporar en la dieta alimentos naturales como frutas frescas, principales portadoras de vitaminas y minerales. Frutos secos que contienen magnesio, antioxidantes, vitaminas E y C, y vitaminas del grupo B, indicadas para aliviar la fatiga y el estrés.
Los cereales integrales contienen triptófano, un aminoácido esencial para producir serotonina, sustancia responsable del buen estado de ánimo y de la relajación. Algunas frutas como la banana, que contiene triptófano, vitaminas A y B y minerales como hierro, calcio, magnesio y potasio, ayuda a regular la frecuencia cardíaca, uno de los principales síntomas de estrés.


En la próxima nota abordaremos el tema del Clima que generamos y creamos a la hora de alimentarnos y profundizaremos acerca de la importancia de hacer del momento de comer un acto de comunión e incluso de meditación que nos ayude a comprender que aquello que ingerimos pasará a formar parte de nuestro ser.



Ana Ávila.


miércoles, 27 de septiembre de 2017

Dieta y nutrición taoísta: Armonía de energías y sabores

“La comida y la bebida son necesarias para nutrir la vida. Pero si se ignora que las naturalezas de las diversas sustancias pueden ser opuestas entre sí, y se las consume juntas indiscriminadamente, los órganos vitales pierden su armonía y no tardan en presentarse desastrosas consecuencias. Por consiguiente, quienes deseen nutrir sus vidas deben evitar cuidadosamente infligirse este perjuicio”. (Chia Ming, El conocimiento esencial para comer y beber, 1368).

Una de las grandes ventajas de aprender el Tao consiste en que sus principios básicos son aplicables a todo, desde lo macrocósmico hasta lo microscópico. En el caso de la nutrición, el principio fundamental taoísta de mantener el equilibrio entre el Yin y el Yang se aplica armonizando las Cuatro Energías y los Cinco Sabores de los alimentos.



Las Cuatro Energías de los alimentos son calor, tibieza, frescor y frío. Estas categorías definen la naturaleza y la intensidad de la energía que se libera en el organismo humano al ser digerida la comida. Los alimentos calientes y tibios corresponden a Yang; los frescos y los fríos corresponden a Yin. Los primeros son estimulantes y generan calor, mientras que los segundos son calmantes y refrescan los órganos.

Los Cinco Sabores constituyen una distinción más sutil, basada en las Cinco Actividades Elementales: dulce (tierra), amargo (fuego), agrio (madera), picante (metal) y salado (agua). Cada uno de los Cinco Sabores posee una «afinidad natural» (gui jing) por uno de los cinco órganos «sólidos» Yin y su 35 correspondiente órgano Yang: el sabor dulce influye en páncreas/estómago; el amargo se mueve hacia el corazón/intestino delgado; el agrio tiene afinidad con hígado/vesícula biliar; el picante afecta a pulmones/intestino grueso, y el salado se asocia con riñones/ vejiga.

Los efectos terapéuticos de las Cuatro Energías y los Cinco Sabores son los siguientes:

• Los alimentos Yin frescos y fríos calman los órganos vitales y están recomendados para los menús estivales, así como para combatir las enfermedades Yang «calientes» tales como la fiebre y la hipertensión. Entre los alimentos Yin figuran la soja, los brotes de bambú, la sandía, los nabos, la col, las peras, la cidra y los limones.

• Los alimentos Yang tibios y calientes estimulan los órganos vitales, generan calor corporal y están recomendados para consumo invernal así como para mitigar las enfermedades Yin «frías» como la anemia, los escalofríos y la fatiga. Entre los alimentos Yang se cuentan el buey, el cordero, el pollo, el alcohol, los mangos y los chiles.

• Los alimentos «tierra» de sabor dulce dispersan la energía estancada, favorecen la circulación, alimentan la energía vital y armonizan el estómago. El maíz, los guisantes, los dátiles, el ginseng y la regaliz son ejemplos de esta clase de alimentos.

• Los alimentos «fuego» de sabor amargo, como el ruibarbo y el limón amargo, tienden a secar el organismo, contrarrestan el exceso de humedad y depuran los intestinos.

 • Los alimentos «madera» de sabor agrio, como las aceitunas y las granadas, son astringentes, tienden a solidificar el contenido del canal digestivo, combaten la diarrea y constituyen un buen remedio para el prolapso de colon.

• Los alimentos «agua» de sabor salado, como las algas, ablandan y humedecen los tejidos y facilitan los movimientos intestinales.

• Los alimentos «metal» de sabor picante, como el jengibre, el ajo y los chiles, neutralizan y dispersan las toxinas acumuladas en el cuerpo.


Los taoístas equilibran sus dietas buscando combinaciones de energías y sabores que resulten favorables y evitando escrupulosamente las combinaciones inarmónicas. Además, también evitan el consumo excesivo de cualquier tipo de energía alimenticia con exclusión de las demás. Por ejemplo, el consumo frecuente y excesivo de comidas Yang grasas y «calientes» puede dar lugar a fiebre, ardores, congestión, opresión en el pecho y otros desagradables efectos del «exceso de energía calurosa». Y, como este exceso de «calor maligno» trata de escapar del cuerpo, pueden aparecer también forúnculos y abscesos. Demasiada comida picante puede provocar perturbaciones gastrointestinales, perjudicar el estómago y producir hemorroides. Aun los alimentos más frescos y puros pueden resultar inútiles desde el punto de vista de la nutrición cuando se consumen en combinaciones que perjudican la digestión, causan putrefacción y fermentación, dificultan la asimilación y provocan conflictos en la energía interna.

FUENTE: EL TAO DE LA SALUD, EL SEXO Y LA LARGA VIDA -  DANIEL REID